
¿Cómo resumirías tu trayectoria profesional?
Mi trayectoria profesional da un giro significativo a los 30 años, momento en el que decido cursar el grado en Trabajo Social.
Una vez finalizada la diplomatura, inicio mi experiencia profesional en los servicios sociales del Barrio Antiguo de Lleida, en el Centro Penitenciario Ponent y, posteriormente, en el servicio de Acogimientos y Adopciones, gestionado por la entidad INTRESS en Lleida. Este último ámbito ha sido clave en el desarrollo de mi carrera profesional, donde comencé con una sustitución hasta consolidarme como miembro estable del equipo.
A partir del año 2002, asumo la dirección de ambos servicios. Continúo vinculada al servicio de Acogimientos hasta el año 2016 y al Servicio de Adopciones hasta 2024, momento en el que paso a dirigir un servicio de nueva creación, Barnahus, un espacio especializado en la atención a menores que han sufrido situaciones de abuso sexual.
Paralelamente, mi inquietud profesional me ha llevado a explorar nuevos ámbitos. En el año 2010 me incorporo a la Universidad de Lleida como profesora asociada, labor que continúo desarrollando en la actualidad. En 2017 doy un paso más y abro mi propio despacho profesional como terapeuta infantil y familiar especializada en trauma, dando lugar al proyecto Yukann’a.
Cuéntanos un poco sobre tu formación
Soy diplomada en Trabajo Social (1993–1996). En 1998 amplío mi formación con un curso de especialización en la conducción de Grupos de Reflexión de Padres y Madres. Posteriormente, en 2001, realizo la formación en Terapia Sistémica a través de la Federación Española de Asociaciones de Terapia Familiar (FEATF).
Más adelante, me formo en Constelaciones Familiares en el Colegio Oficial de Psicólogos de Cataluña y, finalmente, me especializo en Trauma Terapia Infantil Sistémica en el centro IFIV Barcelona (2014–2016).
¿Cuál es tu marca personal?
Yukann’a
¿Qué motivos te llevaron a emprender?
Tras varios años de trabajo y formación, comencé a plantearme la posibilidad de aplicar todo el conocimiento y la experiencia adquiridos. Mi inquietud iba más allá del ámbito del acogimiento y la adopción, y sentía la necesidad de abrirme a la intervención en otras realidades vinculadas a la infancia y la adolescencia.
Finalmente, decidí emprender y abrir mi propio despacho profesional, un proyecto que continúo liderando en la actualidad.
Queremos conocer tu empresa o proyecto. ¿Nos lo explicas?
Gestiono un despacho de intervención terapéutica desde una mirada ecosistémica. Mis intervenciones se centran en el trabajo con el impacto del trauma, especialmente en los procesos más inconscientes, utilizando herramientas que van más allá de la narrativa.
Entiendo que, para comprender el sentido de los síntomas e intervenir de manera adecuada, es fundamental situarlos dentro del contexto en el que se han producido y de su historia de desarrollo.
¿Por qué te asociaste a Ap!Lleida?
Una socia de Ap!Lleida me habló en diversas ocasiones de la asociación y, a raíz de una invitación a uno de los últimos eventos —la presentación del libro El camino hacia el liderazgo empresarial femenino—, tomé conciencia de la importancia de entidades como Ap!Lleida, especialmente en el contexto socioeconómico actual.
A partir de ahí, decidí formar parte de un proyecto que ofrece apoyo y visibilidad a las mujeres empresarias del territorio.
¿Cuáles son tus objetivos dentro de la asociación?
En esta primera etapa, el objetivo es conocer mejor a las socias y el funcionamiento de la entidad, aportar apoyo en aquellos ámbitos en los que pueda ser de utilidad y ampliar mi red de contactos profesionales.
¿Cómo presentarías Ap!Lleida a las personas que no son socias?
Para mí, Ap!Lleida es un proyecto que, de manera progresiva, ha logrado dar visibilidad y apoyo a una red de mujeres empresarias que impulsan sus proyectos desde cero, fomentando el liderazgo femenino, la colaboración y el crecimiento compartido.